Según los métodos operativos, los equipos de refinación de petróleo-plástico residual se clasifican principalmente en tipos continuos y por lotes. El equipo continuo se caracteriza por una alimentación y descarga continua, con toda la línea de producción funcionando sin interrupción. Debido a que la producción es continua, no hay necesidad de paradas frecuentes, apertura y cierre de recipientes ni ciclos de enfriamiento y recalentamiento; en consecuencia, estos sistemas ofrecen alta capacidad de procesamiento, seguridad, eficiencia energética, respeto al medio ambiente y una larga vida útil. Dependiendo del nivel de automatización, se pueden clasificar en totalmente automáticos o semi-continuos. Los sistemas totalmente automáticos se caracterizan por una alta automatización y facilidad de operación. En términos de diseño estructural, las configuraciones horizontales son comunes.
Los sistemas de tipo recipiente- (o tipo caldera-) son una forma común de equipo de refinación de aceite-de plástico de desecho y consisten principalmente en un tanque grande en el que se carga el plástico de desecho. Este método adolece de una mala distribución del calor y del riesgo de quemar el fondo del recipiente, lo que plantea problemas de seguridad; sin embargo, el equipo es sencillo, económico y fácil de operar. Tanto los buques verticales como los horizontales entran en esta categoría.
También se utilizan hornos rotativos, incluidos hornos rotativos estándar y hornos rotativos. Si bien los hornos rotativos ofrecen una excelente distribución del calor, tienen una capacidad de carga limitada y una menor producción.

