Los primeros diseños de empacadoras eran relativamente simples y la tecnología de empacado inicial se basaba en hilo. En 1858, el inventor estadounidense John F. Appleby inventó la primera empacadora de hilo. En aquella época, el hilo era un recurso caro; en consecuencia, aunque el invento de Appleby fue ingenioso, no tuvo una adopción generalizada inmediata. Sin embargo, el diseño siguió siendo valioso como punto de referencia debido a la flexibilidad operativa de la máquina.
La tecnología de las empacadoras evolucionó significativamente en los años posteriores a la invención de Appleby. En 1871, el inventor estadounidense Walter Wood obtuvo una patente para una empacadora de alambre, lo que marcó un gran avance en este campo. El alambre era más resistente y menos costoso que el hilo, lo que facilitó la producción y el uso generalizados de empacadoras. La empacadora de Wood también atrajo considerable atención en las exposiciones en el Reino Unido, sentando las bases para futuras mejoras en la tecnología de empacadoras.

